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UN ESTUDIO EUROPEO ALERTA DE BACTERIAS RESISTENTES A ANTIBIÓTICOS PRESENTES EN LA CARNE DE POLLO

carne-pollo-campylobacter

Hace unos días, el Observatorio de Bienestar Animal (OBA) realizaba un estudio en el que se afirma que hasta el 83% de las muestras de carne de pollo tomadas en España en una determinada cadena de supermercados contienen patógenos diarreicos resistentes a antibióticos, como Campylobacter y E.coli.

La infección por campylobacter es una de las cuatro causas principales de diarrea en el mundo, y se la considera la principal causa mundial de gastroenteritis. De hecho, alrededor de 550 millones de personas enferman cada año debido a este patógeno y, aunque las infecciones suelen ser leves, pueden resultar mortales en niños pequeños, personas de edad avanza o pacientes inmunodeprimidos.

¿Qué síntomas produce la infección por Campylobacter?

Los primeros síntomas se desencadenan entre dos y cinco días después de que se haya producido la infección, y su duración es muy variable (puede oscilar entre uno y diez días).

Entre los síntomas clínicos reportados de forma más frecuente se encuentran la diarrea, el dolor abdominal, fiebre, cefaleas, náuseas y/o vómitos, y su etapa aguda dura entre tres y seis días. No obstante, en algunos casos pueden llegar a desarrollarse complicaciones como el síndrome del colon irritable, parálisis temporal (síndrome de Guillain-Barré), artritis o bacteriemia, entre otros.

¿Cómo puede prevenirse?

Esta bacteria está asociada por lo general a entornos cálidos, puesto que se reproduce mejor en entornos entre 37 y 42 grados. Además, está muy adaptada a las aves, por lo que es común que muchos de los casos de contagio en seres humanos se den a través de ingerir carne o agua contaminada, además de leche no pasteurizada.

Para prevenir el posible contagio por alimentos contaminados se recomienda, entre otras medidas, cocinarlos o pasteurizarlos, ya que la bacteria no soporta altas temperaturas, así  como no volver a colocar el alimento cocinado en el mismo plato en el que se encontraba cuando estaba crudo.

¿Cómo se diagnostica?

Actualmente, la técnica de referencia para su detección es el cultivo. Sin embargo, esta técnica presenta varios inconvenientes, sobre todo en casos de brotes agudos: el procedimiento es lento, tedioso y, además, puede arrojar resultados ambiguos.

Otros métodos alternativos de detección pueden ser mediante detección del antígeno (como es el caso de los ELISA, el látex de aglutinación, la separación inmunomagnética o los test rápidos) o mediante test moleculares como la PCR.

En los últimos años, los test rápidos han ido cobrando protagonismo gracias a su rapidez, sensibilidad y especificidad, aunque estas últimas dependen mucho del fabricante. OPERON dispone del test Simple/Stick Campylobacter para la detección de Campylobacter coli y Campylobacter jejuni en heces humanas, esta última causante del 90% de los casos.

Test rápido para la detección de campylobacter

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